Guía para abonar el césped

El césped es un cultivo muy exigente en nutrientes, por eso es necesario abonarlo periódicamente para que esté sano, vigoroso, denso y de un bonito color verde.

Esta pequeña guía te ayudará a elegir el abono más conveniente para tu césped, y a saber cuando y cómo debes hacerlo.


Tipos de abono para césped

Los abonos para el césped pueden ser de origen orgánico o inorgánico.

A los abonos orgánicos también se les llama fertilizante orgánico, materia orgánica, enmienda orgánica o abono natural.

A los inorgánicos también se les llama abono mineral, abono químico, fertilizante mineral o fertilizante químico.

Cada tipo de abono tiene sus ventajas y sus inconvenientes, que conviene conocer antes de proceder a abonar nuestro césped.


Abono orgánicos para césped

Los abonos orgánicos son de procedencia natural, ya sea animal, vegetal o una mezcla de ambos.

El abono orgánico para césped más utilizado es el mantillo, aunque también se utiliza estiércol y compost procedentes de materia orgánica.

La materia orgánica tiene las ventaja de que, además de fertilizar aportando nutrientes, mejora la calidad del suelo.

El abono orgánico mejora la aireación, el drenaje, la retención de agua y la textura del terreno, además contribuye a favorecer la actividad biológica y a mejorar las propiedades físicas y químicas del sustrato.

La materia orgánica contribuye a tener un suelo fértil de forma sostenida y permanente.

Aparte de estas mejoras sobre el suelo, el abono orgánico para césped suele aportar menos cantidad de nutrientes que un abono mineral o fertilizante químico, pero a cambio, estos nutrientes son liberados de forma sostenida y, de forma básica, podemos decir que son nutrientes de mejor calidad.

Con todo esto, está claro que el abono orgánico es una forma excelente de fertilizar el césped, mejorando al mismo tiempo las cualidades del terreno.

Las únicas desventajas de abonar con materia orgánica es la cantidad de abono que hay que aportar y la mano de obra necesaria para ello.

Para hacernos una idea, una pradera de césped de 100 m2 necesitará 1 m3 de mantillo o similar

La buena noticia es la reciente aparición del abono en pellet,

Este abono en pellet se utiliza cada vez más, ya que es materia orgánica concentrada, libre de malas hierbas, muy bien fermentado y muy fácil de distribuir.

Para haceros una idea, un saco de 25 Kg de abono orgánico en pellet cubre las mismas necesidades de fertilización que 1 m3 de mantillo.

mantillo para césped abono organico en pellet


Abonos minerales para césped

El abono mineral, también llamado abono químico o fertilizante mineral, son productos elaborados industrialmente mediante la extracción o transformación de elementos que se procesan para convertirlos en nutrientes para las plantas.

Los abonos minerales fertilizan aportando nutrientes de rápida y fácil absorción por el césped.

No mejoran la calidad del suelo, salvo en su contenido de nutrientes.

Los abonos químicos son una alternativa de abonado del césped cuando no hacemos uso de los abonos orgánicos, porque siempre es mejor abonar con fertilizante mineral que no abonar.

También son un complemento ideal a la materia orgánica para ser aportados al césped en momentos críticos, o en las épocas en que más nutrientes necesita.

Los nutrientes de los abonos minerales son absorbidos de forma rápida, tanto es así que conviene no pasarse en la cantidad, pues esta rápida absorción puede ser perjudicial para el césped y llegar a quemarlo.

Para evitar esto, disponemos de abonos para césped de liberación lenta, que liberan los nutrientes de forma más sostenida y equilibrada y su efecto dura más tiempo.

Por tanto, e abono mineral para césped es una alternativa y un complemento al abono orgánico.


abono mineral para césped


Cuando se abona el césped

El césped se debe abonar en las épocas adecuadas, que dependerán de si vamos a utilizar abono orgánico o abono mineral.

Nunca debemos abonar en pleno verano y altas temperaturas, independientemente del tipo de abono que utilicemos.

Aportación de abono orgánico

Si vamos a utilizar abono orgánico, las mejor época para hacerlo es durante el invierno.

El abono orgánico aporta calor, evitando los daños que se producen en el césped por efecto del frío y de las heladas.

Además, si aportamos materia orgánica en el invierno, a la llegada de la primavera habrá penetrado en el terreno y todas sus propiedades habrán sido absorbidas por el suelo.

Un consejo: si tenemos pensado escarificar o resembrar el césped en primavera, es mejor retrasar la aportación de abono orgánico para hacerlo junto con estas labores.

En el caso del escarificado, el abono orgánico penetrará mejor en el suelo y su resultado será fantástico.

Si vamos a resembrar el césped, aprovecharemos la aportación de abono orgánico para usarlo como cobertor de la semilla.

Un procedimiento que en nuestra empresa de jardinería utilizamos mucho y con magníficos resultados es la siguiente secuencia de trabajos:

  1. Escarificar el césped
  2. Resembrar
  3. Aportar mantillo

Si hacemos estas operaciones, el abonado del césped con abono orgánico se puede retrasar hasta prácticamente mediada la primavera, aportando, eso sí, los riegos oportunos en caso de que la primavera no sea especialmente lluviosa.

Aportación de abono mineral

En cuanto al abono mineral, la época más propicia para echarlo es la primavera. Si hemos echado abono orgánico durante el invierno, una aportación de abono mineral en el mes de abril o mayo le vendrá fantástico al césped, coincidiendo con su época de mayor crecimiento.

Si no hemos aportado abono orgánico en invierno, está aportación será absolutamente necesaria para que el césped disponga de nutrientes en el terreno para cubrir sus elevadas necesidades durante la primavera.

Si hemos aportado abono orgánico a finales del invierno o ya entrada la primavera, también podemos hacer una aportación extra de nutrientes con abono mineral, pero en este caso con la mitad de la dosis recomendada por el fabricante.

En todo caso, salvo para superar momentos de estrés o estados críticos, siempre es recomendable utilizar abonos minerales para césped de liberación lenta.

Otra aportación de fertilizante mineral para césped podemos hacerlo en otoño, cuando ya ha pasado el calor, pero antes de que venga el frío y las heladas.


Cómo se abona el césped

El césped se debe abonar en las épocas recomendadas que hemos mencionado, y utilizando las dosis recomendadas por los fabricantes.

Para abono orgánico tipo mantillo o similar, se deberá aportar una capa de entre 1 o 2 cm de abono sobre el césped.

La mejor forma de aportar abono orgánico es hacer montoncitos de abono distribuidos por el césped y proceder a repartirlo uniformemente con un rastrillo.

El abono orgánico en pellet se puede distribuir a voleo, es muy fácil, sólo hay que intentar hacerlo de la manera más uniforme posible.

En cuanto al abono mineral, dependiendo de la formulación y características del abono, la dosis general suele estar entre 20 y 40 gramos por m2 de césped.

El abono mineral es granulado y se puede esparcir a mano, a voleo, intentando distribuirlo por igual por toda la superficie de la pradera de césped.

Si no sabemos las dimensiones de nuestra pradera de césped, hay que medirla para calcular los m2 de superficie.

Después, según la dosis recomendada por el fabricante, que se suele especificar para m2 de césped, calcularemos la cantidad total de abono que hace falta para nuestro césped.

Repartir a voleo el abono sobre la pradera en dos pases cruzados para una mejor distribución. Es mejor quedarse corto que no pasarnos de abono. Si nos quedamos corto siempre podemos rectificar.

En el mercado se pueden comprar pequeñas máquinas mecánicas distribuidoras de abono.

Lo más importante, como hemos dicho, es aportar el abono distribuido de la forma más homogénea posible, en la época adecuada y a la dosis recomendada.

Nunca hay que aportar un exceso de abono intencionadamente para pretender que su efecto sea más rápido.


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